¿Cómo pueden los angelinos envejecer bien?

Como muchas ciudades americanas, Los Ángeles esta presenciando un crecimiento sin precedentes en la población de adultos mayores.

Ahora, cerca de 500,000 residentes con más de 65 años llaman a esta ciudad su hogar; y en el condado de LA, las mujeres con más de 65 años son nuestro segmento demográfico de mayor crecimiento. Tenemos suerte de tenerlas. Los angelinos mayores son más propensos a servir de voluntarios, votar o interactuar con la ciudad que gente más joven. 

Pero con una población que envejece surgen un conjunto único de desafíos, y no es claro que Los Ángeles esté lista para afrontarlos. En muchas maneras, no somos una ciudad amigable para nuestros vecinos mayores.

  • Somos una ciudad que depende de los automóviles, y no proveemos buenas opciones para los adultos mayores que dejan de manejar.

  • Como el 48% de los residentes mayores no hablan bien el inglés, haciendo más difícil para ellos navegar los servicios de la ciudad que no están disponibles en su idioma.

  • Las personas mayores son mucho más vulnerables al aire contaminado y las olas de calor, dos problemas que plagan a Los Ángeles y que están a punto de empeorar con el cambio climático.

En el 2017, el Milken Institute recopiló un estudio completo sobre las mejores ciudades para envejecer. Los Ángeles quedo en el 56º lugar entre las grandes ciudades. Eso es completamente inaceptable.

Afortunadamente, hay tantas políticas a nuestra alcance que pueden hacer la ciudad más sana y más acogedora a los adultos mayores, y las políticas que son buenas para los mayores hacen una ciudad más sana para todos.

Ya hemos comunicado un número de políticas que, mientras benefician a todos los angelinos, mejorarán el bienestar de los adultos mayores en particular.

  • Las mejoras en las calles para los buses recomendados en nuestra plataforma Medio Ambiente, haría a la ciudad más fácil de navegar para residentes mayores; y mientras que el transporte público debiera ser gratuito para todos los angelinos, cualquier fase del proceso debiera de hacerlo primero para  estudiantes y residentes mayores.

  • Nuestro enfoque en la justicia del lenguaje en la Municipalidad que discutimos en nuestra plataforma bajo Inmigración les daría a los adultos mayores que no hablan inglés mejor acceso a su gobierno.

  • La asistencia en el alquiler, el derecho a un abogado de desalojo, congelación de rentas, y vivienda sumamente barata que proponemos en nuestra plataforma de Vivienda e Indigencia ayudaría a que todos los angelinos pudieran envejecer en su lugar, y les ayudaría a impedir la pérdida devastadora de sus hogares. 

Hay tantas otras cosas que podemos hacer para ayudar a los adultos mayores a prosperar en Los Ángeles. Al igual que con todas nuestras plataformas, consultamos a expertos en el campo, a activistas, y a las comunidades más afectadas, en este caso, a los adultos mayores mismos. Y estas son algunas de las políticas que se nos ocurrieron:

Ampliar y re-imaginar los centros para adultos mayores

Está bien documentado que una de las más grandes y trágicas amenazas para las personas de edad avanzada es la soledad, y eso es especialmente cierto en Los Ángeles donde el 26% de las mujeres mayores y el 17% de los hombres mayores viven solos. El pasar mucho tiempo sin familia, amigos y vecinos, puede llevar a un sin número de problemas de salud, incluyendo deterioro cognitivo, depresión y enfermedades del corazón.

Desafortunadamente, la expansión de la ciudad hace a veces difícil juntar a las personas. Los adultos mayores que viven en una casa alejada de la vida de la comunidad corren un riesgo mayor de quedar aislados. Creemos que le corresponde a nuestra ciudad hacer un esfuerzo especial para ayudar a las personas entradas en años a socializar; y es por eso que necesitamos un enfoque de barrio. 

Los centros para personas mayores son una forma efectiva de juntarlos y mantenerlos activos. Pero lamentablemente a Los Ángeles le falta un buen número de estos servicios públicos. A lo largo de toda la ciudad, el Departamento de Envejecimiento (Department of Aging) opera únicamente 16 centros con múltiples fines para adultos mayores, además de otros 26 centros operados por el Departamento de Parques que no proveen servicios como comida o controles de bienestar. En comparación, el mismo departamento en New York opera 250 centros para adultos mayores para una población contenida en un espacio geográfico más pequeño. 

Muchos de los centros para adultos mayores están construidos en tal manera que paran aislando a las personas que los usan. Yo he pasado mucho tiempo en el centro de mi vecindario, el Griffith Park Adult Community Center. No está lejos de una piscina, canchas de tenis, y campos de juegos que atraen a niños de todas las edades con sus familias. Sin embargo, aunque las otras instalaciones están todas juntas, el Centro para Adultos Mayores está alejado de ellos. ¡Qué desperdicio de oportunidad para mezclar personas de diferentes generaciones! Otras instalaciones en la ciudad están configuradas de la misma manera, reuniendo a las personas mayores, pero separándolas de todos los demás.

Tenemos que re-imaginar de nuevo cómo debieran lucir los centros para adultos mayores en Los Ángeles.

Imaginen un lugar en cada vecindario donde los angelinos entrados en años pueden encontrar actividades, comida y chequeos de salud, y que pueden interactuar con vecinos jóvenes. Un edificio de la ciudad con espacios dedicados a adultos mayores, pero donde otros residentes están invitados a colaborar y donar. Un lugar donde una persona mayor puede acercarse a compartir una necesidad, y donde alguien de su propia comunidad le responde. 

Así es como funciona: los adultos mayores en el centro le hacen saber a uno de los empleados en cual tareas necesitan ayuda, ya sea alguien que le ayude con su jardín, o le ayude con el reporte de sus impuestos. Ese empleado estaría encargado de coordinar los servicios, apareando a la persona mayor que tiene necesidad con un voluntario del vecindario, que está usando una aplicación donde ha actualizado los servicios que está dispuestos a proveer. El voluntario se apunta a completar la tarea, el residente mayor recibe la ayuda que necesita, y ¡dos vecinos establecen una conexión!

Este concepto está basado en el “movimiento de la aldea”, un modelo de servicio para adultos mayores que amo y que está creciendo en popularidad alrededor del país. No hay razón por la cual una ciudad no pueda construir un centro alrededor del cual se construya una red comunitaria como esta. El usar esta aplicación también proporciona una actividad sencilla para grupos de estudiantes y vecinos.

Un centro para adultos mayores re-imaginado también puede darle a los residentes entrados en años algo que ha sido comprobado que los mantiene más sanos y activos: oportunidades de voluntariado para ellos mismos.

Durante el tiempo que estuve en SELAH --los servicios para indigentes gratuitos que yo cofundé--, yo vi una y otra vez como las oportunidades de voluntariado entre vecinos beneficiaba no solo a las personas buscando recursos, sino a los voluntarios también. Un gran número de los voluntarios que llegaban a SELAH eran adultos mayores. Algunos habían perdido sus parejas y estaban buscando comunidad. Ellos encontraron una familia sustituta en el grupo que armamos y los participantes a los que servimos. Yo también la encontré.

Es por ello que considero como solución los centros de acceso comunitarios que propuse en nuestra plataforma de Vivienda e Indigencia para abordar la falta de vivienda y la salud de los ancianos. Estos centros de acceso pudieran estar ubicados en los centros para adultos mayores, con instalaciones designadas dentro del mismo edificio. De esa forma podemos crear un ecosistema de ayuda mutua, donde los adultos mayores tienen sus necesidades satisfechas mientras contribuyen a la comunidad, y personas de todas las edades y ámbitos de vida se ponen en contacto. 

Los adultos mayores no solo se benefician de los centros de acceso comunitarios: los ancianos son el grupo demográfico de indigentes que está creciendo más. Centros con los que pueden contar para encontrar cuidados y compañía son especialmente vitales para aquellos que son indigentes, como lo es la oportunidad de interactuar con personas de su misma edad. 

Mejor planeamiento para la ciudad

Vamos a reiterar. Los Ángeles no está planeando una forma amigable para personas mayores en este momento. Las viviendas de las personas quedan lejos de sus necesidades básicas, forzando a los residentes a manejar largas distancias. El transporte público es difícil de utilizar. El tan solo caminar por los vecindarios deja a las personas expuestas y vulnerables. 

Cada plan que hagamos debemos de tener a los angelinos mayores en mente. Purposeful Aging Los Ángeles, es una iniciativa de la ciudad y del condado que propone construir una ciudad más acogedora para los adultos mayores, y presentó algunas soluciones de nuestro código de planeamiento. Esto incluye el uso de: 

  • Códigos que permitan a las comunidades planear para una combinación de usos y tipos de vivienda para hacerlas todas habitables por personas de todas las edades.

  • Diseño universal, que genera vivienda que puede ser usada por personas de todas las edades.

  • Planeamiento urbano multigeneracional que ofrece a las comunidades funcionalidad y servicios que atienden a residentes mayores.

No dejemos que el plan Purposeful Aging Los Angeles  se tambalee, como lo han hecho tantos otros planes de la ciudad. Tenemos herramientas de planeamiento a nuestra disposición; usémoslas!

Es también de vital importancia que consideremos a los adultos mayores cuando diseñamos las calles. Ahora, tan solo cruzar la calle puede ser mortal para las personas entradas en años. De todos los adultos mayores de 65 años que han sido lastimados o han muerto mientras caminan en California, 56% de ellos cruzaban la calle en un paso de peatones en el momento de las colisiones, según la información del año 2015 de acuerdo del Registro de Tráfico Integrado del Estado (Statewide Integrated Traffic-Record System).

Disminuir la velocidad del tráfico e incrementar la visibilidad son por bastante las mejores maneras de

mantener a salvo a los peatones mayores. Y tenemos un enorme menú de soluciones de diseño entre las que podemos escoger: desde estrechar las calles, extensiones de aceras, mejor iluminación de calles, medianeras elevadas, e intersecciones diurnas son solo algunas de ellas.

Además, aunque algunas áreas tienen aceras, la condiciones de ellas o la falta de diseño amigable para personas mayores (como por ejemplo, aceras con rampa, pasarelas elevadas para peatones, etc.) con frecuencia presentan obstáculos para adultos mayores y personas con discapacidades. El hacer que las aceras sean funcionales para personas de todas las edades y habilidades merece nuestra atención urgente.

Enfocando en los adultos mayores la formulación de políticas

Con una población que está envejeciendo rápido, el servir a los angelinos mayores deber ser una prioridad para la Municipalidad. Sin embargo, el gobierno de nuestra ciudad simplemente no esta determinado a cumplir con la política de envejecimiento. Se puede ver cuan poca prioridad le da nuestro gobierno. 

Cualquiera en la Municipalidad le pude decir que el Department of Aging que opera los 16 centros de usos múltiples es un lugar apartado. Está completamente aislado del resto del gobierno de la ciudad. Representantes de este departamento han luchado por integrar su oficina con los otros departamentos, pero sus esfuerzos han resultado en muchos estudios y reuniones sin lograr cambios sustanciales de política. 

En cuanto a los concejales, la política del envejecimiento no forma una parte importante de su portafolio. No hay tan siquiera un comité dedicado a envejecimiento. Las cuestiones relacionadas con adultos mayores están incluidas dentro de otros comités: salud, educación vecindarios, parques, artes y el comité de ríos. Si, de ríos, Uds. lo leyeron correctamente. Los temas de adultos mayores comparten lugar dentro de todas estas amplias categorías, en comités que se reúnen un total de 15 horas al año.

Nuestra población que envejece rápidamente viene con una necesidad de urgente renovación, y el gobierno de nuestra ciudad tiene que estar dispuesto a satisfacer esta necesidad. El tema del envejecimiento tiene que estar sobre la mesa cuando se desarrollan políticas para todas las cuestiones que confronta Los Ángeles: vivienda e indigencia, transporte, inmigración y todo lo demás.

La solución es simple: darle a las políticas de envejecimiento un lugar oficial en la estructura del gobierno. Hay que separar los portafolios masivos de los departamentos de salud, educación, vecindarios, parques, artes, y ríos para darle a los adultos mayores la atención que merecen en un Comité de Salud y Envejecimiento separado. Debemos nombrar un comité asesor para desarrollar una serie de recomendaciones sobre políticas sobre el cuidado del adulto mayor; no más estudios. Y debemos darle al Consejo de Vecinos el mandato y los recursos para crear sus propios comités que hablen por los residentes ancianos; algunos vecindarios como Mar Vista y Sylmar, ya los han echado en marcha.

Apoyando mejor cuidado en casa para trabajadores y clientes

Una de las formas en las que los angelinos mayores pueden envejecer en su lugar es a través del cuidado por proveedores de atención a domicilio.

Los proveedores de atención domiciliaria son distintos a los servidores de salud calificados que atienden a domicilio, y que administran cura de heridas, fisioterapias, inyecciones, etc., que pagados usualmente a través del seguro médico o de Medicare. Los proveedores de atención, por otro lado, generalmente ayudan con personal que no ofrece cuidados médicos, y ayuda en tareas como bañar, cocinar, oficio liviano en la casa, y más. Los proveedores de servicios domiciliarios generalmente proveen un respiro para los miembros de la familia que continúan soportando la carga de proveer cuidados para aquellos que están en el hogar. 

A medida que nuestra población envejece y nuestro estado se vuelve más caro, California se va a encontrar con una grave escasez de ayuda a domicilio, y el proceso para encontrarla y pagar por ella puede ser extremadamente difícil. Hay subsidios de gobierno para aquellos que califican, pero las personas de mediana y avanzada edad a menudo se quedan sin ser tomadas en cuenta, sin poder calificar para los subsidios del gobierno, y a veces sin poder pagar el servicio por si mismos.

Los trabajadores que proveen servicios de salud a domicilio también están en problemas. A muchos se les paga bajo la mesa, a veces menos que el salario mínimo. Es más, los trabajadores no tienen casi nunca un trabajo a tiempo completo, así que se mantienen de un lado al otro sufriendo pesadillas para programarse. 

Los servicios a domicilio son muchas veces esenciales para poder envejecer en un mismo lugar con éxito. ¿Cómo puede entonces la ciudad de LA hacer este servicio más accesible para más personas y con pago justo para los trabajadores al mismo tiempo?

Mi solución va de nuevo a la idea de un centro de vecindario. LA puede proveer el recurso donde un empleado de la ciudad ayude a coordinar la atención domiciliaria en un área selecta, apareando a los trabajadores con los residentes, y ayudando a coordinar los horarios para que los que trabajan a domicilio puedan trabajar en varias casas.  El centro facilitaría a los trabajadores el cambiar sus horarios o intercambiar sus turnos cuando sea necesario, y al ayudar a los trabajadores coordinar el trabajo con múltiples clientes, nos aseguraríamos que ellos llenaran sus días a tiempo completo. Lo mejor de todo es que crearíamos un fuerte sentido de comunidad en la ciudad. 

Tales centros pueden ser creados en asociación con agencias especializadas en proveer atención domiciliaria, y potencialmente, en sociedad con compañías de tecnología como Honor que se especializa en apoyar una mejor despliegue de trabajadores a domicilio.

Un Los Ángeles para todas las edades

Una población que envejece no tiene que ser una crisis: con políticas efectivas, podemos abrazar a los angelinos mayores y darles a personas de todas las generaciones más formas para conectarse al tejido social de la ciudad. Nuestros residentes mayores tienen tanto que ofrecer; y hay tanto que nosotros podemos ofrecerles a cambio.